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SI LUTERO VIVIERA HOY …

luther-stainglassEstamos en octubre, el mes en que recordamos la Reforma de la iglesia, iniciada puntualmente el 31 de octubre de 1517. por iniciativa de Martín Lutero.

Se trató de un movimiento liberador en sentido amplio. Si bien el centro estaba puesto en lo religioso, y en lo filosófico, no hubo área de la realidad humana, individual, social, política, económica, y otras, que no fueran afectadas  por  él. Y como ocurre siempre con estas cosas, aparecieron muchos seguidores, y también muchos perseguidores que, al ver afectados sus intereses, trataron de ahogar el movimiento.

No todo fue limpio ciertamente. Tanto los de uno  y otro bando en conflicto, demostraron ser plenamente humanos. Y frecuente mente sacaron lo peor de lo humano. Para lograr sus propósitos, no faltaron palabras ofensivas ni actitudes provocativas. Crecieron odios, y hasta agresiones y persecuciones físicas. Algunas de estas cosas se transmitieron a las futuras generaciones, y en ciertos círculos, lamentablemente, persisten hasta hoy, a casi cinco siglos de aquel inicio.

unas cinco décadas atrás, un muy prestigioso y conocido diccionario, en la parte de biografías, todavía definía a Lutero como “hereje del siglo XVI…..,etc.”. Y entre algunos protestantes del siglo veinte, las categorizaciones para la iglesia de Roma y de su obispo, no eran para nada amables.

Si Lutero viviera hoy, ¿Sería igual al del siglo XVI? Y si  los líderes de la iglesia romana de aquel entonces, vivirían hoy, ¿Actuarían de la misma manera que en aquel entonces?  Con toda seguridad, creo que no.

Si Lutero viviera hoy sería bastante diferente. Se vestiría como se viste la gente ahora, hablaría de cosas de las que la gente habla hoy, y que en su época eran desconocidas, y no hablaría de muchas cosas, ni del mismo modo en que lo hizo en su tiempo,  porque hoy las cosas son distintas. Las relaciones humanas se manejarían en otro nivel.  Cantaría como canta la gente hoy, y no como se cantaba en aquel tiempo. Los temas de actualidad, y los grandes problemas en todos los órdenes, serían sin duda su preocupación, y ocuparían su tiempo en la TV, en la radio, por tweeter ,  y otros medios.  En Argentina hablaría en castellano, y en Buenos Aires, con acento porteño.

Me temo que sería desconocido, y hasta rechazado, por muchos luteranos de la actualidad, que lo necesitan en el formato del siglo SVI,  y no podrían concebirlo de otra manera, porque les destruiría su propio formato.

Si Lutero viviera hoy, seguramente sería un gran siervo de Dios, como lo fuera entonces, aferrado firmemente a las Sagradas Escrituras, proclamador vehemente de liberación del hombre por la obra de Jesucristo, por la sola gracia de Dios, mediante la sola fe en el Verbo hecho carne. Liberación de la culpa, del pecado y de  sus consecuencias. Liberación para vida abundante, y también permanente.

Los grandes hombres en la historia fueron más grandes precisamente porque supieron leer, sentir, palpar y dialogar con las realidades concretas de su momento. De esa manera tuvieron la oportunidad de influir fuertemente, aún mas allá de su propia generación. Lutero supo hacer que Dios hablara a la gente de su tiempo, prácticamente en todos los ordenes de la realidad, tanto  espiritual como terrenal. Y el mundo pudo sintonizar la voz de Dios, y encontrar respuestas a sus angustias. Ese diálogo es la misión de la iglesia hoy. Es nuestra misión en la IELA. Si Lutero viviera hoy, seguramente haría esto. No me lo imagino de otra manera.

Visto de este modo, ¿Es la Reforma un proceso definitivamente concluido? ¿O los que estamos hoy, somos llamados a formar parte, como eslabones  contemporáneos de una cadena viviente que Dios estaría dispuesto a usar para construir su Reino, con mayor eficiencia y pertinencia?

 

Hasta pronto, si Dios quiere.

Rev. Carlos Nagel